Clarice Lispector

FELICIDAD.

Llega un momento, que uno no recuerda cómo llega a ciertos escritores. Pero éstos llegan a uno, a las manos, y da la suerte y la casualidad que lo abres y ¡oh, sorpresa! Aparecen escritoras como Clarice Lispector, una de las más importantes de Brasil. Y cuentos tan hermosos como éste...

 

FELICIDAD

Felicidad clandestina

Por recomendación de una amiga (muy distinta a la niña del cuento), que lee y relee a la escritora brasileña Clarice Lispector, quiero compartir con ustedes este cuento corto y, de paso, animarlos a que busquen en las bibliotecas de sus colegios, pueblos o ciudades, la obra de esta encantadora mujer. Espero que les guste. Me cuentan...

     Ella era gorda, baja, pecosa y de pelo excesivamente crespo, medio amarillento. Tenía un busto enorme, mientras que todas nosotras todavía eramos chatas. Como si no fuese suficiente, por encima del pecho se llenaba de caramelos los dos bolsillos de la blusa. Pero poseía lo que a cualquier niña devoradora de historietas le habría gustado tener: un padre dueño de una librería.

     No lo aprovechaba mucho. Y nosotras todavía menos: incluso para los cumpleaños, en vez de un librito barato por lo menos, nos entregaba una postal de la tienda del padre. Encima siempre era un paisaje de Recife, la ciudad donde vivíamos, con sus puentes más que vistos.

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