Juan Gabriel Vásquez

Para lectores

     A mucha gente se le hace raro que los lectores existan. En mi familia, por ejemplo, aparte de mí nadie lee. Mis abuelos, tíos, primos y hermanas no parecen necesitar ficciones. Por eso se les hace muy muy muy muy raro que yo pase de un libro a otro sin descansar. ¿Para qué tantos libros?, me preguntan y ahí entro yo a tratar de explicar para qué, pero casi nunca logro darles una explicación convincente, así que me cambian el tema y asunto resuelto.

     Yo no sé si a ustedes les ha pasado lo mismo, y tampoco sé si puedan salirse del paso justificando lo que -creo- no tiene justificación: por qué leen. Aún así, es interesante oír -leer- lo que otros piensan al respecto, y esta es la razón de esta entrada: oír parte de lo que Juan Gabriel Vásquez (uno de nuestros jurados del Concurso) reflexiona en su último libro El arte de la distorsión. Aquí les comparto, lectores, fragmentos del primer ensayo del libro: "Los hijos del licenciado: para una ética del lector". Y les recomiendo el libro completo, que es una muy buena compañía. De paso los invito a compartir sus experiencias como lectores de ficción.

Espuma y nada más

 

     Creo que no hay nada más emocionante para uno como lector, que verse, de pronto, tan metido en una historia que no hay poder humano que nos permita abandonar el relato hasta llegar al final, hasta saber qué va a hacer ese barbero con su cliente-enemigo: ¿le corta la cabeza?, ¿no se la corta? ¡Qué hará! ¡Que termine pronto el cuento para saber!

    Y eso no es todo. Después de leer por primera vez este cuento del escritor colombiano Hernando Téllez, es más delicioso volver a leerlo porque entonces ya no queremos saber si el barbero matará o no al cliente, sino descubrir cómo es que el autor logró robarse toda nuestra atención, cómo está construido el relato, qué lo hace perfecto.

    Tensión dramática y suspenso provocador: ahí debe estar la clave. Pero es más, Espuma y nada más es mucho más. Pero como aquí la idea es recomendarles su lectura, antes de pasar a ella los dejo con estas palabras del también escritor colombiano Juan Gabriel Vásquez:

Distribuir contenido