Plagio

Escribir de mentiras

        Ahora que muchos estudiantes y profes quieren escribir un cuento para participar en el concurso, voy a empezar este blog con una historia muy personal: cómo fue que escribí mi primer texto sin haberlo escrito yo. Mejor dicho: cómo fue que escribí mi primer plagio. Eso pasó hace muchos años. Por eso creo que ya es hora de decir la verdad. Ahí perdona mi mamá que cuente estos secretos.

        Yo estaba en primero de bachillerato. La coordinadora del colegio, una monja muy seria y muy exigente, me pidió que escribiera un artículo para el periódico. Tema: la paz en Colombia. A mí me gustaba la clase de español, y como tenía buena caligrafía disfrutaba haciendo resúmenes e inventándome historias.

        Pero cuando la monja me puso a escribir para el periódico, en vez de emoción llegué a la casa muerta del pánico. ¿Escribir para publicar? ¡Qué susto!

         Cuando mi mamá me preguntó por las tareas pendientes, le dije llorando que yo no podía escribir nada. Y ella, adorable como siempre, escribió el artículo por mí. Luego, nada tan fácil como transcribir sus párrafos, titular, firmar y llevárselo a la monja al otro día.

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